El Placer como Estado del Ser: Más Allá del Orgasmo en el Tantra
Los Bloqueos no son Errores: Son Energía Detenida
Durante mucho tiempo se nos ha enseñado que el placer es algo que se busca, se provoca y se alcanza. En la mayoría de los discursos sobre sexualidad, el placer aparece ligado al orgasmo, al rendimiento o a la intensidad del estímulo.
El Tantra propone una mirada muy distinta: el placer no es un objetivo, es un estado del ser.

"En un mundo que sobrevalúa lo virtual, el tacto consciente se convierte en un acto revolucionario de transformación."
El placer no empieza en el cuerpo, empieza en la presencia
Desde la visión tántrica, el placer no depende exclusivamente de lo que ocurre en el cuerpo físico. Nace de la capacidad de estar presente, de habitar el instante sin expectativa, sin prisa y sin tensión.
Cuando la atención se asienta en el aquí y ahora, el cuerpo se vuelve más sensible, más receptivo y más vivo. El placer deja de ser algo que se persigue y se convierte en algo que emerge naturalmente.
Orgasmo y placer: no son lo mismo
El orgasmo es una experiencia puntual. El placer consciente, en cambio, puede ser continuo, sutil y expansivo.
Muchas personas viven orgasmos frecuentes, pero no necesariamente viven una sexualidad plena. El Tantra invita a expandir la sensación placentera por todo el cuerpo, sin necesidad de descargarla rápidamente.
Aquí el placer se vuelve:
- Más profundo
- Más estable
- Menos dependiente del estímulo externo
El gozo como frecuencia interna
Cuando el placer deja de ser un evento y se transforma en un estado interno, algo cambia también en la vida cotidiana.
La respiración, el movimiento, el contacto y el silencio se vuelven portales al gozo.
Este placer no excita: nutre.
No consume energía: la multiplica.
Cultivar el placer consciente
Algunas claves desde el Tantra:
- Respirar profundamente mientras sientes
- Disminuir el ritmo
- Permanecer con la sensación sin querer llegar a ningún lugar
- Permitir que el placer se mueva por todo el cuerpo
El placer consciente no se fuerza. Se permite.

