Sexualidad y Sistema Nervioso: Regular el Placer para Vivir con Más Calma y Presencia
Los Bloqueos no son Errores: Son Energía Detenida
La forma en que vivimos nuestra sexualidad está íntimamente relacionada con el estado de nuestro sistema nervioso. Cuando hay tensión interna, el cuerpo busca estímulos intensos; cuando hay seguridad, el placer se vuelve profundo y estable.

"En un mundo que sobrevalúa lo virtual, el tacto consciente se convierte en un acto revolucionario de transformación."
Tantra y Regulación del Placer: El cuerpo necesita sentirse seguro para abrirse
Un sistema nervioso activado o en alerta constante dificulta la entrega. En estos estados, el placer suele ser rápido, explosivo o desconectado.
El Tantra propone una sexualidad que regula, en lugar de sobreestimular.
La presencia, la respiración consciente y el contacto lento envían un mensaje claro al cuerpo: “estás a salvo”.
Placer consciente y regulación interna
Cuando el sistema nervioso se regula:
- La respiración se profundiza
- El cuerpo se relaja
- La energía sexual circula sin bloqueos
Esto permite experimentar un placer más amplio, menos compulsivo y más integrado.
Tantra y Regulación del Placer: De la intensidad al sentir profundo
No se trata de hacer más, sino de sentir más.
El Tantra invita a pasar del estímulo constante a la escucha interna, permitiendo que el placer se exprese de manera natural.
Una sexualidad regulada no busca escapar del cuerpo, sino habitarlo plenamente.
Sexualidad como práctica de presencia
La sexualidad consciente se convierte así en una herramienta para vivir con más calma, conexión y coherencia interna.
No es solo una experiencia íntima: es una forma de relacionarte contigo y con la vida.

